Levadura Prensada

¿Qué es la levadura prensada?

La levadura prensada, también conocida como levadura prensada fresca, es un tipo de levadura que se presenta en forma de bloques. Debido a que viene en un empaquetado muy simple y fácil de manipular, es un tipo de levadura aclamada por su practicidad y facilidad de aplicación, siendo hoy en día la más utilizada en la fabricación artesanal de pan.

Tipos y marcas de Levadura Prensada

En nuestra fábrica de levadura ofrecemos varias marcas de levadura prensada, clasificadas según el proceso / receta utilizados:

Procesos fermentativos de más de 90 minutos

Levadura prensada para procesos de fermentación medios y largos, con reposos de masas iniciales moderados o largos, se adaptan muy bien en procesos de frío (fermentación controlada, retardada, congelación).

Procesos fermentativos entre 45 y 90 minutos

Levadura prensada para procesos de fabricación rápidos (recomendadas para fermentaciones entre 45 a 90 minutos), desaconsejada para procesos en los que se precise de reposos de masa iniciales y procesos de frío).

Osmotolerante

Este tipo de levadura está especialmente desarrollada para masas que contengan niveles de azúcar superiores al 5%, es aquí donde esta levadura marca la diferencia en poder fermentativo. Muy efectiva en procesos de bollería congelada.

Beneficios de la Levadura Prensada

Presentada en forma de bloques friables, la levadura prensada ofrece muchas ventajas:

  • Es muy fácil de usar.
  • Se puede desmenuzar directamente en el mezclador.
  • Se puede utilizar para una amplia variedad de usos.
  • Su forma compacta limita al máximo el contacto con el oxígeno.
Levadura prensada

Envasado

Nuestra levadura prensada se encuentra disponible en bloques comprimidos de 500 gramos. También se presenta en cubos pequeños de 25g, para su uso por el público en general.

Su envase está diseñado para limitar el contacto con el aire y controlar la migración de la humedad.

Almacenamiento y conservación

La levadura prensada es un producto vivo, por lo que necesita ser almacenada en frío, a una temperatura óptima de 2ºC a 4ºC. En ningún caso la temperatura debe superar los 10 °C. Esto le permite conservar sus propiedades hasta su fecha de caducidad.

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